bendiciones del cielo

Dos bendiciones incomparables

Boris Ramírez   |   Devocional semanal

Mayo 25 del 2021

"Creer en Jesús es algo mucho más profundo que un ejercicio intelectual; el arrepentimiento del corazón que confiesa su pecado se acerca con fe, nos transforma para siempre por medio de dos bendiciones que fluyen de esa fe."

Texto: JUAN 1:29 y 33

“Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (…) Y yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar en agua me dijo: ‘Aquel sobre quien veas al Espíritu descender y posarse sobre Él, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo'”

 

Juan el Bautista fue un profeta que vino antes que Jesús, para preparar la llegada del Mesías (Marcos 1:3). A las personas a menudo no les gustaban los profetas, porque estos les recordaban de parte de Dios la necesidad que todos tienen de arrepentirse. El ser humano a menudo quiere escuchar cosas más agradables para su oído.

El mensaje de Juan el Bautista era: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:2).

Según Juan el Bautista, el Mesías estaba por llegar y venía a dar a conocer su reinado en la tierra. Las personas debían prepararse para recibir al Rey, por medio de una actitud de arrepentimiento, confesando sus pecados y testificando su fe, cumpliendo con el bautismo que Juan impartía.

En el texto de hoy, Juan el Bautista nos enseña de dos bendiciones importantes que podemos recibir si creemos en Jesús:

La primera: Según el evangelio de Juan 1:29, Jesús no solo era el Rey que venía, sino también el Cordero anunciado por los profetas, y también cuando se hacían sacrificios en el templo. Si creemos que Jesús murió en la cruz por nuestros pecados tendremos vida eterna y todos nuestros pecados son perdonados. Jesús dio su vida voluntariamente en la cruz como un cordero para ser sacrificado (Isaías 53:7).

La segunda: Según el evangelio de Juan 1:33, Jesús no solo es el Cordero que murió para perdón de pecados. Él vino a impartir un bautismo superior al de Juan. Cuando creemos en Cristo para perdón de pecados, también nuestro corazón es cambiado por el Espíritu Santo y este mismo Espíritu viene a morar en nosotros para santificarnos cada día y mantenernos en una relación íntima con Dios.

Algunas personas se preguntarán: ¿Qué pasará con los que no crean en Jesús para perdón de pecado? Este anuncio de Juan también es narrado en el evangelio según Mateo, donde se nos da la respuesta a esta pregunta. Así como el Espíritu Santo viene a dar vida a todo aquel que cree, también viene a traer juicio para los corazones no arrepentidos (Mateo 3:10-11) 

Boris Ramírez

Boris Ramírez

Maestro de Artes, Ética y Filosofía
Arquitecto y Licenciado en Estudios Teológicos

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