padre e hijo

Un Padre celestial

Boris Ramírez   |   Devocional semanal

Mayo 17 del 2021

"Cuando entendemos por fe el gran privilegio y la bendición espiritual que es tener comunión con el Padre celestial, nos damos cuenta que no es necesario esperar a crecer para disfrutarla"

Texto: LUCAS 2:48-49

“Y al verlo, se sorprendieron, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos hiciste esto? ¡He aquí tu padre y yo te hemos buscado angustiados! Les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es necesario que esté en las cosas de mi Padre?”

Todos recibimos de Dios un padre humano en la tierra. Algunos lo aman entrañablemente, otros no tanto, algunos aceptan sus cualidades e imperfecciones, otros desean haber tenido otro tipo de padre, quizá con mejores cualidades o con más posibilidades económicas. Lo cierto es que debemos amar al padre que Dios nos ha dado y estar agradecidos.

Jesús no era hijo natural de José, Él había sido engendrado por el Espíritu Santo en el vientre de María, y por eso podemos decir que fue un nacimiento milagroso y único. Sin embargo, en la familia de Jesús José era reconocido como su padre.

En el contexto del pasaje de hoy, José y María buscaron a su hijo por tres días (v.46). Cuando lo encontraron en el templo de Jerusalén María le dijo: – “… Tu padre y yo te hemos buscado…”. Lo más sorprendente es la respuesta de Jesús: – “¿No sabíais que es necesario que esté en las cosas de mi Padre?”(v.49) María le dijo a Jesús que José su padre lo estaba buscando, pero siendo un niño de 12 años (v.42), Él era consciente que tenía una relación especial con el Padre celestial, y a esta edad se manifestó el conocimiento de que le era necesario obedecer a su Padre celestial, “¿No sabíais que es necesario…?”

El conocimiento del deber de obedecer la voluntad del Padre estuvo presente en Jesús en toda su vida. Él es el Salvador perfecto, no solo en el momento de morir en la cruz, era necesario que Él fuera santo toda su vida. Él no esperó ser adulto para obedecer a Dios y para tener una relación especial con el Padre.

A menudo algunos niños y jóvenes piensan que conocer a Dios es una cosa de adultos, y en el peor de los casos que es una cosa de viejos; algo que se puede programar para unos años futuros. Pero cuando entendemos por fe el gran privilegio y la bendición espiritual que es tener comunión con el Padre, nos damos cuenta que no es necesario esperar a crecer.

La Biblia nos da a conocer ejemplos de personas que conocieron a Dios desde muy niños o desde muy joven. ¡No es un asunto de edad, es un asunto de fe! ¡Cree en Cristo como tu Señor y Salvador, y comienza a conocer la gran bendición de tener una relación con el Padre celestial!

Boris Ramírez

Boris Ramírez

Maestro de Artes, Ética y Filosofía
Arquitecto y Licenciado en Estudios Teológicos

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